Los paneles de techo de PVC están disponibles habitualmente en anchos de 200 mm, 250 mm, 300 mm, 400 mm, 600 mm e incluso formatos más anchos de hasta 1000 mm o 1200 mm, según la aplicación y la demanda del mercado. El grosor suele oscilar entre 5 mm y 10 mm, ofreciendo diferentes niveles de rigidez y rentabilidad. Las longitudes estándar suelen ser de 2,95 metros y 5,95 metros, optimizadas para la carga en contenedores y las alturas de techo interiores. Muchos fabricantes también ofrecen tamaños personalizados para satisfacer los requisitos específicos de cada proyecto.
Si bien los paneles de techo de PVC ofrecen muchas ventajas, también presentan algunas limitaciones. En comparación con los techos de yeso o metal, los paneles de PVC pueden tener menor resistencia al calor y no son adecuados para ambientes de alta temperatura. Están diseñados principalmente para uso interior y pueden no funcionar correctamente si se exponen prolongadamente a la luz solar directa. Además, los paneles de PVC de muy baja calidad con alto contenido de relleno pueden deformarse con el tiempo, por lo que la formulación del material y la calidad de fabricación son factores importantes que los importadores deben tener en cuenta.
Sí, los paneles de PVC se consideran una excelente solución para techos interiores. Son ligeros, resistentes a la humedad y fáciles de instalar, lo que los hace especialmente adecuados para baños, cocinas, viviendas y espacios comerciales. Los paneles de techo de PVC no absorben agua, son resistentes al moho y requieren un mantenimiento mínimo. Fabricados con formulaciones estables y el grosor adecuado, ofrecen una gran durabilidad y un aspecto uniforme a largo plazo, por lo que se utilizan habitualmente en proyectos residenciales y comerciales en todo el mundo.
Los paneles de PVC se fabrican en una amplia gama de tamaños estándar, según su uso previsto. Para aplicaciones en techos, los anchos comunes varían entre 200 mm y 600 mm, con longitudes de 2,95 metros o 5,95 metros. Para paneles de pared y revestimientos decorativos, también se encuentran disponibles formatos de láminas más grandes y dimensiones personalizadas. El grosor suele oscilar entre 5 mm y 10 mm, lo que permite a los compradores elegir según los requisitos estructurales, las condiciones de instalación y el presupuesto disponible.








