Los paneles de PVC suelen estar disponibles en grosores que van de 5 mm a 10 mm. Los paneles más delgados son ligeros y fáciles de manipular, lo que los hace ideales para instalaciones residenciales o aplicaciones decorativas. Los paneles más gruesos ofrecen mayor rigidez y durabilidad, características importantes para áreas comerciales o de alto tránsito. Para los importadores internacionales, seleccionar el grosor adecuado garantiza tanto una fácil instalación como un rendimiento óptimo a largo plazo.
Las dimensiones estándar de los paneles de PVC varían en ancho y largo según la aplicación. Los anchos comunes incluyen 200 mm, 250 mm, 300 mm, 400 mm, 600 mm, 1000 mm y 1200 mm. Las longitudes suelen ser de 2,95 metros o 5,95 metros, optimizadas para el transporte en contenedores y las alturas de techo habituales. Ofrecer múltiples tamaños permite a los distribuidores e importadores internacionales satisfacer de manera eficiente las diferentes necesidades de diseño de interiores.
El grosor estándar de las láminas de PVC suele oscilar entre 5 mm y 10 mm. Este rango ofrece un equilibrio entre flexibilidad, durabilidad y peso. Para techos o revestimientos de paredes, un grosor de 5 a 7 mm suele ser suficiente para proyectos residenciales, mientras que se prefiere un grosor de 8 a 10 mm para aplicaciones comerciales o de alto tránsito. Elegir el grosor adecuado permite a los importadores suministrar paneles que sean rentables y duraderos.
El grosor ideal para los paneles de PVC depende del tipo de proyecto, el uso previsto y las condiciones ambientales. Para interiores residenciales típicos, los paneles de 5 a 7 mm ofrecen la resistencia necesaria, son ligeros y permiten una instalación rápida y sencilla, lo que los hace ideales para salas de estar, dormitorios y proyectos de reforma del hogar. Los paneles más delgados también son más fáciles de transportar y reducen los costos de envío, lo cual es importante para los importadores que manejan grandes volúmenes de pedidos.
Para espacios comerciales, oficinas o áreas expuestas a altos niveles de humedad o uso frecuente, se recomiendan paneles de 8 a 10 mm de grosor. Estos paneles más gruesos ofrecen mayor rigidez, durabilidad y estabilidad a largo plazo, garantizando que el techo o la pared mantengan su forma y apariencia con el paso del tiempo. El mayor grosor también proporciona una mejor resistencia a pequeños impactos, abolladuras y deformaciones, lo cual es fundamental en entornos de alto tránsito.


